Utilizar métodos anticonceptivos y de prevención de enfermedades de transmisión sexual (ETS) es una práctica que debe de estar arraigada en toda la población activa para que cada individuo pueda llevar una vida sexual responsable y verse libre de consecuencias a la salud y/o embarazos no deseados.

Para ello, existen diversas campañas de difusión encargadas de brindar información acerca de todas las opciones disponibles para protegerse, donde se exponen las ventajas y desventajas de cada una de ellas.

 

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Con todo esto, sin embargo, hay métodos más conocidos y aceptados que otros, sin que ello quiera decir que son los mejores o que no existan otras alternativas igualmente efectivas. Tal es el caso del condón femenino, cuya promoción y comercialización es mucho menor que la del preservativo masculino, aunque ambos son igualmente recomendables.

Aquí te decimos algunas de las características que hacen diferente al condón para mujeres del de varones y otras más que ambos comparten para que puedas elegir el más conveniente a tu estilo de vida:

  • Efectividad anticonceptiva y contra las ETS: ambos métodos son los únicos que proporcionan una protección contra las ETS además de la anticonceptiva. En esta última propiedad, sin embargo, el condón masculino ofrece una mayor efectividad, siendo del 98% en comparación al 90% del femenino, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). No obstante, diversas fuentes apuntan que para ambos casos el nivel de falibilidad es del 5%, por lo que se atribuye un mejor funcionamiento al preservativo masculino por el amplio conocimiento que se tiene de él y no propiamente por sus características.
    Por su parte el condón femenino otorga una mejor protección en contra de enfermedades sexuales, ya que cubre parte de los genitales externos de la mujer, evitando el contacto directo con los de su pareja.
  • Empoderamiento: da a la mujer la posibilidad de elegir o no su uso, pues ella misma es quien lo porta y puede prevenir situaciones en las que el hombre no quiera ponerse protección.
  • Previsión: a diferencia del condón masculino, que se coloca sólo cuando el pene se encuentra erecto, éste puede ponerse al interior de la vagina hasta ocho horas antes del coito, por lo que puede presentar una ventaja a la hora del acto sexual, momento en que en numerosas ocasiones no se emplea ninguno de los dos porque, a decir de varias personas, se rompe con el momento de excitación de la pareja.
  • Placer: su forma, que consta de una delgada bolsa con dos anillos a cada extremo –uno cerrado que va al interior de vagina y uno abierto para que pueda introducirse el pene— estimulan las zonas genitales de hombre y mujer.
  • Accesibilidad: esta es, básicamente, la única desventaja importante que tiene en oposición al preservativo masculino, puesto que suele ser más difícil de conseguir y tiene también costos más elevados, además de una menor variedad de características y marcas.

Como puedes ver, ambos condones tienen sus ventajas y desventajas, sin embargo, el femenino puede ser un aliado para que tengas todo el tiempo el control de tu zona íntima sin que dependas únicamente de que tu pareja use protección.

Contar con la orientación adecuada, es algo que siempre debes tener en mente para llevar una vida sexual activa responsable y sin riesgos. No obstante, ante posibles fallos en tu método anticonceptivo que te pongan en una situación de embarazo no deseado, en Ginecafem podemos ayudarte. Tenemos un equipo de ginecólogas especializadas en Interrupción Legal del Embarazo (ILE) que pueden darte la información que necesitas y resolver tu estado cuidando tu salud y bienestar en todo momento.

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