Escrito por: Rosa Maria Ibarra

El embarazo es un estado delicado que requiere un monitoreo médico constante para garantizar que culmine exitosamente tanto para la madre como para el bebé. Durante la gestación se pueden presentar diferentes complicaciones, una de ellas es la llamada amenaza de aborto. A continuación, hablaremos más sobre esta condición, así como de sus síntomas y los cuidados que deben tenerse si se presenta.
La amenaza de aborto es un estado que sugiere que la mujer podría tener una interrupción de embarazo por un aborto espontáneo, generalmente se presenta antes de la semana 20 de gestación. Los abortos espontáneos se pueden presentar por diversas causas como el estrés, una caída o una complicación en la salud de la mujer.
Las pacientes que presentan algún tipo de sangrado vaginal o dolor abdominal durante el primer trimestre de embarazo es más probable que tenga un aborto espontáneo, que es un episodio natural del cuerpo que expulsa al feto sin ninguna intervención externa como en el caso del aborto quirúrgico.

Los principales síntomas de una amenaza de aborto son:

  • Cólicos: la mujer puede experimentar fuertes dolores en el área abdominal que pueden ser igual o más intensos que durante su periodo menstrual.
  • Sangrado: esta es la principal señal de un aborto espontáneo, cuando hay sangrado vaginal durante las primeras 20 semanas es un síntoma de que el embarazo presenta alguna dificultad.
Ante cualquiera de estos dos síntomas es importante contactar inmediatamente a un ginecólogo que pueda hacer una revisión detallada de las condiciones de salud de la mujer y el bebé. El especialista realizará una serie de exámenes médicos como un ultrasonido para verificar los latidos cardiacos. También será necesario monitorear la cantidad de sangrado y realizar pruebas de sangre para descartar anemias o infecciones.
Sufrir una amenaza de aborto no es sinónimo de que la mujer tendrá un aborto espontáneo, de hecho, la mayoría de las mujeres que presente dicha amenaza continúan con su gestación y tienen un embarazo normal, sin embargo, es importante que el médico monitoree la condición de salud de la mujer para evitar complicaciones que puedan convertirse en una amenaza para la vida misma de la paciente como es el caso de los embarazos ectópicos.
Los abortos espontáneos no pueden evitarse, pero sí se puede tener un embarazo más saludable si hay un buen cuidado de la salud de la futura madre.

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