Los principales síntomas de una amenaza de aborto son:
- Cólicos: la mujer puede experimentar fuertes dolores en el área abdominal que pueden ser igual o más intensos que durante su periodo menstrual.
- Sangrado: esta es la principal señal de un aborto espontáneo, cuando hay sangrado vaginal durante las primeras 20 semanas es un síntoma de que el embarazo presenta alguna dificultad.
Ante cualquiera de estos dos síntomas es importante contactar inmediatamente a un ginecólogo que pueda hacer una revisión detallada de las condiciones de salud de la mujer y el bebé. El especialista realizará una serie de exámenes médicos como un ultrasonido para verificar los latidos cardiacos. También será necesario monitorear la cantidad de sangrado y realizar pruebas de sangre para descartar anemias o infecciones.
Sufrir una amenaza de aborto no es sinónimo de que la mujer tendrá un aborto espontáneo, de hecho, la mayoría de las mujeres que presente dicha amenaza continúan con su gestación y tienen un embarazo normal, sin embargo, es importante que el médico monitoree la condición de salud de la mujer para evitar complicaciones que puedan convertirse en una amenaza para la vida misma de la paciente como es el caso de los embarazos ectópicos.